¿En qué puedo ayudarte?
Independientemente de cuánto hayas caminado ya, en el Camino de Santiago todo el mundo sufre algún tipo de molestia que el masaje puede aliviar. Por ejemplo:
tensión muscular y agujetas
articulaciones sobrecargadas (tobillo, rodilla, cadera)
dolor en las plantas de los pies
dolor de espalda y de cintura
rigidez en hombros y cuello
retención de líquidos, piernas hinchadas
agotamiento
Vale, pero ¿y si no tengo ningún problema físico?
Además de los problemas físicos, pueden aparecer
fatiga mental
altibajos emocionales
inseguridad interior
o incluso esa sensación de «estar agotado en el camino».
En estos casos también no dudes en ponerte en contacto conmigo, ya que puedo ayudarte con todo esto.
¿Dónde puedes encontrarme?
Cuando no estoy realizando una sesión, sigo estando en la calle, así que también puedes encontrarme por ahí. Llámame al número que aparece a continuación y hablamos de dónde podemos vernos.
Lugares donde trabajo: Molinaseca, Ponferrada, Cacabelos, Villafranca del Bierzo, Las Herrerias, o Cebreiro O en cualquier otro lugar de la zona, según lo acordemos.
Marcos Vidal
masajista, peregrino eterno
La vida del peregrino.
Inspiradora, alegre, liberadora, pero a veces también llena de dificultades, agotadora y dura. A veces es fácil, y otras cada paso es un esfuerzo.
Lo sé porque yo misma soy peregrina. Una peregrina eterna.
Tengo a mis espaldas numerosos Caminos de Santiago, que he recorrido con mi perra de 14 años, Lua. Esté donde esté en el mundo, las experiencias del Camino me acompañarán para siempre. Conozco el peso de los largos días, la alegría de la llegada y ese silencio interior que surge durante el camino.
El Camino es mi vida, porque creo en él. Creo que, si lo haces bien, puede cambiarte la vida. Por eso me quedé aquí, en el Camino. Para ayudarte a superar tus dificultades, tanto físicas como mentales. Puedo ayudarte a llegar a Santiago de Compostela.
Soy masajista y reflexóloga. Mi masaje no es solo un tratamiento. Es una parada en tu camino, un espacio seguro donde puedes refrescarte y dejarte llevar, donde puedes descansar y recargar fuerzas para seguir adelante.
Un refugio donde, como peregrino, puedes aceptar tus sensaciones físicas y espirituales del momento, sean cuales sean.
Para mí, esto no es solo un trabajo, sino una vocación. Un camino en el que puedo acompañar a otros.